Y yo que pensaba que este hombre era el prototipo de hombre infiel, rodeado de fans que venderían a su madre por estar con él. Pues no. Está claro que las cosas no son lo que aparentan. La próxima que vea a un bollu como éste, guardaré un minuto de silencio por su posible abstinencia. Después del minuto, ya seguiré criticándolo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario